
Mi aportación para cerrar el mes es con una reflexión y un tema musical que espero disfrutéis.
La Tierra no es propiedad del hombre. Es simplemente nuestro hogar, compartido con muchas otras especies animales y vegetales. El respeto y cuidado con el que tratemos al planeta dá la medida del respeto y el cuidado que tenemos hacia nosotros mismos y hacia los demás. El deber nuestro como seres humanos está en amar y proteger al planeta Tierra hasta el último día de nuestras vidas. A pequeña y a gran escala, en las ciudades y en los campos, en los hechos cotidianos y a escala mayor en las iniciativas que sirvan para hacer del planeta un lugar bello, habitable, respetuoso, elevado. ¿Quién querría vivir entre basuras?¿Quién destrozar su hogar? Por alguna razón vinimos a este lugar. Amémoslo. Cuidémoslo. Sin tregua
